Circuitos por Galicia para mayores de 55

Sin duda viajar es un verdadero placer. Incluso cuando vamos avanzando en edad las alternativas son amplias y numerosas para no dejar de pasarla bien y vivir extraordinarias experiencias sin que los años sean una limitante, sea cual sea el destino.

Galicia no es la excepción a esta premisa. Por esa razón ofrece al visitante muchas atracciones ideales para disfrutar de todo el encanto y atractivo de esta comunidad  autónoma, una de las más bellas de toda España.

Sus verdes paisajes, históricos pueblos y espectaculares rincones, muchos de ellos construidos sobre monumentos de piedra, le otorgan a Galicia un lugar especial en las preferencias a la hora de planificar unos días de descanso.

¿No sabes por dónde empezar? Te traemos este recorrido en el que hemos incluido rutas ideales para mayores de 55. La edad no será impedimento para pasarla bien. ¿Estás preparado?.

Visita a La Coruña

Una de las rutas más recomendadas es empezar por la preciosa ciudad de La Coruña, repleta de opciones de todo tipo. No dejes de conocer lugares imprescindibles como el Castillo de San Antón, donde está ubicado el Museo Arqueológico e Histórico de la ciudad o el Parque Escultórico.

Junto a este también se encuentra la imponente Torre de Hércules. Esta torre-faro de 57 metros de altura es del siglo I, por lo que es conocido por ser el faro más antiguo del mundo aún en funcionamiento. Su interés turístico es tal que en 2009 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Ofrece unas vistas espectaculares.

También debes recorrer el Paseo Marítimo, que abarca unos 14 kilómetros de playas y acantilados. Lo distinguen sus llamativas farolas, conocidas por su intenso color rojo.

La Plaza María Pita, el corazón de la ciudad, es otra visita esencial. Allí se encuentra el Palacio Municipal y el monumento a María Pita, heroína del lugar. Sus alrededores tienen  un agradable ambiente, caracterizado por bonitas terrazas donde se suele degustar la deliciosa gastronomía de la zona.

Costa y playas

El recorrido no es el mismo sin visitar la costa. Solo en La Coruña existen unas 400 playas, eso sin contar con otras tantas del resto de Galicia, en Ourense o Pontevedra.

Cuál visitar o no depende en gran medida de tus gustos o en qué plan estés. Las hay para disfrutar de diversas actividades acuáticas como el surf o el windsurf, para pescar o simplemente para quedarse a disfrutar del lugar.

Una de las más visitadas es La Playa de Traba, un bello espacio de casi tres kilómetros, rodeada de una leyenda en la que se asegura que bajo sus aguas se encuentra una ciudad.

A pocos metros de La Coruña se encuentran también las playas urbanas de Riazor y Orzán. La Playa de las Catedrales es otra de las más visitadas. Considerada entre las más bonitas de España, es una verdadera joya natural. Al bajar la marea se puede caminar entre cuevas y arcos creados de manera sorprendente por la erosión del mar, todo un espectáculo visual.

Otra muy conocida es la Playa de Carnota, la más grande de Galicia. Pero si se opta por otras más tranquilas, como suele ser el caso de las personas mayores, la Playa de Caión o  la Playa de Rodas, en las islas Cíes, son buenas alternativas para quienes disfrutan de playas más tranquilas.

Por cierto, ¿sabías que en 2007 esta playa fue considerada la mejor playa del mundo en una lista elaborada por el diario británico The Guardian? Aunque dicha lista se han publicado otras veces sin mencionar a la playa, el hecho representa hasta hoy un orgullo para los gallegos.

Sitios históricos

Después de visitar las playas el recorrido se dirige hacia el gran patrimonio cultural e histórico que posee Galicia. Numerosos monumentos y sitios emblemáticos forman parte de los destinos que no hay que dejar pasar por alto.

El Dolmen de Dombate, una particular construcción funeraria megalítica; el Castelo de Pambre, castillo medieval del siglo XIV o el Monasterio de Santa María de Oseira, son algunos de los sitios que destacan por su riqueza histórica.

En los diferentes monumentos puede evidenciarse el legado arquitectónico de diferentes épocas; tales como el El Pazo de Rubianes, ejemplo de casa señorial de la Edad Media o el Santuario Virxe de As Ermidas, extraordinario monumento magnífico del barroco.

La Muralla Romana de Lugo, Patrimonio de la Humanidad y la Ruta dos Muiños do Folón e do Picón, ruta natural-histórica de molinos de agua, son otros dos buenos ejemplos de sitios a los que que vale la pena dedicarle tiempo para empaparse de su interesante historia.

La belleza de Pontevedra

Pequeña pero con un encanto inigualable, Pontevedra es digna de una visita cuando Galicia es el destino elegido. Quizá el principal motivo para visitarla sea su centro peatonal, cerrado al tráfico, en el que se puede recorrer las calles sin preocuparse por los problemas típicos del tránsito, perfecta para niños y personas de movilidad reducida o de avanzada edad.

Pasear por el casco histórico es una experiencia muy agradable. Hay que detenerse en la Plaza de la Ferrería, Plaza de la Leña y Plaza de Santa María, varios de los sitios más emblemáticos.

Otro buen plan es visitar la Capilla Virgen de la Peregrina, o pasear al lado del Río Lérez y cruzar alguno de sus puentes o saciar la curiosidad en los mercados de abastos.

Aguas termales

En esta escapada a Galicia teníamos que incluir las aguas termales que se destacan no solo por su atractivo natural, sino también por los beneficios que ofrecen a las personas de mayor edad.

Desde hace algunos años Galicia se ha distinguido por ser un destino termal importante. Balnearios y piscinas naturales con increíbles propiedades completan este recorrido de entretenimiento y disfrute. Algunos de ellos son privados, pero otros tantos pueden disfrutarse de manera gratuita.

Desde la época de los romanos estas aguas eran usadas por sus numerosas cualidades y hoy en día siguen estando a disposición del público que llega atraído por su gran atractivo natural y turístico.

Nada como disfrutar de un baño de agua caliente y terapéutico completamente natural en estas increíbles termas. En Ourense se encuentra por ejemplo la Burga de Arriba, un gran baño termal público con gran piscina exterior, sauna húmeda, al aire libre y en plena calle.

Siguiendo esta ruta, a orillas del Miño, y cruzando el Ponte do Milenio, existen unos cuatro kilómetros de varias pozas y termas, que constituye una de las mejores rutas termales del mundo.

Chavasqueira, Muiño das Veigas, Outariz, Prexigueiro son algunas de los destinos termales más frecuentados de Galicia. Mondariz es otra de las grandes referencias del termalismo gallego y una de las más importantes villas termales de toda Europa.

Santiago de Compostela

La capital de Galicia no podía quedar por fuera de este circuito. Su fama, muy bien merecida por cierto, no solo se debe a que es el punto final del famoso Camino de Santiago, sino especialmente por la espectacular Catedral de Santiago de Compostela, donde reposan los restos del apóstol Santiago.

Además de visitar este recinto religioso de interés histórico y arquitectónico, uno de los más bellos de España, no dejes de visitar el Pórtico de la Gloria, obra cumbre de la escultura románica,  otros lugares de interés como la Plaza del Obradoiro o el Hospital de los Reyes Católicos.

Si gustas puedes hacer un tour completo por la catedral o puedes recorrer el casco histórico repleto de numerosas callejuelas y plazas que te dejarán fascinado.

En el recorrido puedes incluir otros lugares como la Plaza Quintana o la Plaza de las Platerías, con la famosa Fuente de los Caballos. La experiencia de conocer Santiago de Compostela se exalta debido a sus numerosos espacios naturales.

Por eso te recomendamos conocer lugares como La Alameda, con rincones ideales para el descanso y la relajación, así como también el Parque De Bonaval, en el Barrio de San Pedro.

Dependiendo del tiempo que dispongas para este viaje puedes continuar recorriendo un sinfín de sitios de gran valor histórico y cultural en Santiago de Compostela o bien decidirte por una excursión a otro de los bonitos pueblos de Galicia, como por ejemplo Finisterre o Combarro.

Después de este recorrido no dudamos que quedarás con ganas de volver a Galicia una y otra vez. La variedad de alternativas para los turistas es sin duda una de sus mayores ventajas. Aprovéchalas siempre que puedas. ¿Te apuntas a esta experiencia?