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Viajar a Turquía es descubrir un país donde conviven ciudades con siglos de historia, paisajes naturales únicos y algunos de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo. Desde la energía de Estambul hasta las chimeneas de hadas de Capadocia o las terrazas blancas de Pamukkale, cada recorrido permite descubrir una faceta diferente de un país que conecta Europa y Asia.
En Descapada encontrarás circuitos y escapadas que conectan algunos de los lugares más emblemáticos del país en un mismo itinerario. Consulta las propuestas disponibles para conocer las fechas, el recorrido y los servicios de cada opción.
No existe una única forma de recorrer Turquía, y la elección dependerá sobre todo de dos factores: los días de los que dispongas y las zonas que quieras conocer. Los recorridos más habituales combinan la ciudad con los grandes paisajes del interior, mientras que las rutas más largas suman la costa del Egeo y los enclaves arqueológicos de la antigua Anatolia.
Si es tu primer viaje al país, los recorridos que combinan Estambul y Capadocia ofrecen una introducción muy completa a Turquía. Es una opción equilibrada para combinar patrimonio urbano, historia y naturaleza sin ampliar el recorrido hacia el Egeo. Como orientación, conviene reservar entre seis y ocho días para conocer ambos destinos con tiempo suficiente y tener en cuenta el desplazamiento entre ellos.
Para quienes disponen de más días, los circuitos más completos amplían el recorrido hacia el Egeo y la Anatolia clásica. Son una buena opción para profundizar en la historia del país y conocer, además de las grandes ciudades, sus principales enclaves arqueológicos y otros paisajes del interior. Cuando el recorrido incorpora varios puntos del Egeo y de Anatolia, lo habitual es dedicar aproximadamente entre diez días y dos semanas para evitar que los desplazamientos y las visitas queden demasiado concentrados.
Turquía reúne algunos de los destinos más visitados del Mediterráneo oriental y concentra en un mismo país una enorme diversidad de paisajes, monumentos y ciudades históricas. Según el itinerario que elijas, el recorrido podrá incluir alguno de los siguientes lugares, además de una gastronomía reconocida en todo el mundo, con el kebab, los meze, el baklava o el té turco como grandes protagonistas.
La ciudad más conocida del país es también la puerta de entrada a Turquía: situada a caballo entre Europa y Asia, representa como ninguna otra la conexión entre Oriente y Occidente que define al país. Combina siglos de historia con una intensa vida urbana. Santa Sofía, la Mezquita Azul, el Palacio de Topkapi, el Gran Bazar y un paseo por el Bósforo forman parte de las experiencias imprescindibles para quien llega por primera vez.
Uno de los paisajes más espectaculares de Turquía y del mundo. Sus formaciones rocosas esculpidas por la erosión, las iglesias excavadas en la piedra y las ciudades subterráneas convierten esta región en una de las grandes protagonistas de cualquier viaje organizado a Turquía. El Museo al Aire Libre de Göreme y los valles que rodean la región permiten conocer mejor su patrimonio histórico y contemplar de cerca sus características chimeneas de hadas.
Las terrazas blancas de travertino y la antigua ciudad de Hierápolis forman uno de los conjuntos naturales y arqueológicos más singulares del país, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La visita permite combinar el paisaje creado por sus aguas termales con los restos de Hierápolis, entre los que destacan el teatro, la necrópolis y las antiguas termas.
Éfeso conserva uno de los conjuntos arqueológicos más importantes del Mediterráneo y permite recorrer los restos de una de las grandes ciudades de la Antigüedad. La Biblioteca de Celso, el Gran Teatro y la calle de los Curetes ayudan a imaginar la relevancia que alcanzó durante las épocas griega y romana.
Pérgamo destaca por los restos de su antigua acrópolis y por el Asclepeion, uno de los centros médicos más importantes del mundo antiguo. Troya, por su parte, reúne diferentes niveles de ocupación arqueológica y está estrechamente vinculada a los relatos de la guerra narrada en la Ilíada.
Ankara, la capital de Turquía, ofrece una visión diferente a la de Estambul y sirve como puerta de entrada al interior de Anatolia. Entre sus principales lugares de interés se encuentran Anıtkabir, el mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk, y el Museo de las Civilizaciones de Anatolia, cuyo recorrido permite comprender la sucesión de culturas que han habitado esta región.
Lo que incluye cada viaje a Turquía depende del recorrido y de la duración del programa. Según el itinerario, los circuitos de Descapada pueden incluir vuelos, alojamiento, régimen de comidas, traslados y visitas guiadas. Antes de reservar, consulta la ficha de cada viaje para confirmar los servicios concretos y los que no están incluidos.
Turquía puede visitarse durante todo el año, aunque la mejor época depende de las zonas incluidas en el itinerario y del tipo de viaje que quieras realizar.
La primavera y el otoño suelen ofrecer las condiciones más agradables para recorrer Estambul, Capadocia, Éfeso o Pamukkale, con temperaturas suaves que permiten disfrutar de las visitas con comodidad. En verano, las zonas costeras del Egeo y del Mediterráneo reciben más viajeros, mientras que en el interior el calor puede ser intenso. En invierno, Capadocia ofrece un paisaje completamente diferente, cuando la nieve transforma sus valles.
Antes de organizar el viaje conviene tener la documentación en regla y revisar siempre la información oficial más actualizada.
Las personas con nacionalidad española no necesitan visado para viajar a Turquía por motivos turísticos en estancias de corta duración. Eso sí, es imprescindible viajar con un pasaporte o documento de identidad que cumpla los requisitos de entrada vigentes en el momento del viaje.
Como las condiciones de acceso pueden modificarse, recomendamos consultar siempre las recomendaciones oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores antes de la salida.
Turquía es un destino muy cómodo para recorrer mediante un circuito organizado, aunque hay algunos detalles prácticos que conviene tener en cuenta.
Es recomendable llevar calzado cómodo para las visitas arqueológicas y ropa adaptada a la época del año, sobre todo si el itinerario combina ciudades, zonas costeras y regiones del interior como Capadocia. En mezquitas y otros lugares de culto conviene vestir de forma respetuosa y seguir las indicaciones del guía, y en los mercados o pequeños comercios siempre viene bien llevar algo de efectivo.
Para preparar tu estancia con más detalle, puedes consultar nuestras guías sobre la moneda de Turquía, Capadocia o las playas de Turquía, donde encontrarás información práctica para organizar el viaje.
Las principales zonas turísticas del país reciben viajeros durante todo el año y forman parte habitual de los circuitos organizados. Aun así, recomendamos consultar siempre las recomendaciones oficiales antes de viajar y seguir las indicaciones del guía durante el recorrido.
La forma más habitual es volar desde Estambul hasta los aeropuertos de Nevşehir o Kayseri, aunque también es posible realizar el trayecto por carretera. Si el itinerario incluye Estambul y Capadocia, la ficha del viaje indica cómo se organiza el traslado entre ambos destinos.
La moneda oficial es la lira turca. En hoteles, restaurantes y establecimientos turísticos es habitual poder pagar con tarjeta, aunque resulta recomendable llevar algo de efectivo para pequeñas compras, mercados o gastos de menor importe.
Sí. El vuelo en globo es una de las experiencias más conocidas de Capadocia y suele ofrecerse como actividad opcional durante el viaje. Depende siempre de las condiciones meteorológicas y de la disponibilidad existente en el momento de la estancia.