Escapadas en Pareja para un fin de semana Romántico

Hay mil y un motivos para emprender una escapada romántica, pero todas ellas se pueden resumir a una palabra: amor. Tal vez quieras darle una sorpresa a tu pareja por el día de vuestro aniversario, para celebrar el día de San Valentín, para regalarle ese anillo y realizar esa petición que tanto está deseando... o porque, sencillamente, quieres compartir un viaje con la persona más importante de tu vida del modo más íntimo. La oferta de escapadas románticas es inagotable porque el deseo de hacer feliz a la persona amada es común a todas las personas.

El precio no importa en estas escapadas románticas, solo la satisfacción de pasar unos días inolvidables junto a tu pareja. España está llena de lugares de ensueño en los que disfrutar de un fin de semana con la persona amada.

Busca un hotel de ambiente cálido con unas preciosas vistas e imagina el placer de una cena romántica a la luz de las velas y con una suave música de acompañamiento. Si se acerca esa fecha tan especial, haz tu reserva y no esperes a la última hora. Nosotros te mostramos algunos de los mejores lugares a los que puedes viajar.

Granada

No en vano dice la canción que Granada es la tierra soñada. La ciudad cuya pérdida provocó las lágrimas del rey Boabdil es una de las más románticas del mundo.

Pasear junto a tu pareja por los jardines de La Alhambra, el conjunto monumental más visitado de España y el mejor legado que nos dejó la España musulmana, es casi como viajar a alguno de los cuentos de Las mil y una noches.

Y qué decir de disfrutar de las magníficas tapas granadinas, las más suculentas de España, en el exótico barrio del Albaicín, repleto de rincones con encanto entre sus laberínticas callejuelas.

Granada siempre es una apuesta infalible cuando se trata de asuntos del amor.

Córdoba

Seguimos en la Andalucía más arábiga, esta vez en la que fuera capital del Califato de Córdoba, la gran luminaria de Europa Occidental durante el Medievo. La legendaria Mezquita de la ciudad es otro de los grandes escenarios románticos de la península ibérica, una visita ineludible que no debes dejar de admirar junto a la persona amada.

Los encantos de esta milenaria ciudad andaluza no terminan en la Mezquita. Pasear por el puente romano o por el Alcázar de los Reyes Cristianos, o buscar un acogedor restaurante con preciosas vistas (algo nada complicado) en el que cenar junto a tu pareja mientras disfrutáis de las estrellas de la noche andalusí, son otras actividades que convertirán tu visita a la ciudad califal en todo un sueño hecho realidad.

Teruel

Teruel existe (¡vaya si existe!) y es una de las grandes joyas del patrimonio histórico y artístico de España. No solo es una de las localidades más apreciadas por sus tesoros culturales, también es una de esas localidades cuya sola mención nos hace evocar el amor.

Fue en esta pequeña capital aragonesa donde se desarrolló la legendaria y arrebatadora historia romántica entre los que son considerados como los Romeo y Julieta de nuestro país, Juan Martínez de Marcilla e Isabel de Segura, llamados universalmente los amantes de Teruel.

No te preocupes, si visitas esta preciosa ciudad tu historia de amor no terminará de un modo tan trágico como la de estos personajes, más bien todo lo contrario.

Teruel es una ciudad monumental situada en la confluencia de los ríos Guadalaviar y Alfambra con un exquisito patrimonio mudéjar, unas gentes amables y acogedoras y un montón de lugares que visitar, tanto culturales como estrictamente de ocio. En el parque temático Dinópolis tu pareja y tú os sentiréis como Sam Neill y Laura Dern en Parque Jurásico (bueno, no tanto, pero es una experiencia de lo más divertida).

Hay tantas y tantas ofertas para una escapada romántica que sería absurdo intentar mencionarlas todas. Qué decir de los encantos de ciudades como Toledo y de pueblos como Altea y Peñíscola, con el encantador telón de fondo del mar Mediterráneo. Además, las escapadas románticas tienen una ventaja: cuando dos personas están enamoradas, todo lo que les rodea les parece bonito, mayormente porque solo tienen ojos el uno para el otro. Aun así, cuanto más acompañe el escenario, mejor.